El Dr. Bach, descubridor de las flores de Bach por lo que se sabe fue una persona dedicada y comprometido con la etapa que le tocó vivir, se puede decir que estuvo comprometido con su tiempo. Sintió la necesidad de darle un sentido humano a la práctica medicinal e incluso a la mayoría de los procesos de orden social. Hay un rasgo que se hace visible por completo en toda su obra, la sensibilidad. En la etapa de la juventud especialmente, tiene la oportunidad de detallar como situaciones que de alguna u otra manera perturban a las personas (crueldad, dominación, injusticia, pobreza). Intuyendo que de ese tipo de perturbaciones podría derivarse la codicia de los seres humanos, la necesidad de sobreponerse violentamente y por ende la causa de otros malestares.

Por más paradójico que parezca, el Dr. Bach no estuvo de acuerdo con el manejo y la praxis antihumana, seca, lejos de lo afectivo, movida por los intereses económicos, esa filosofía propia de la medicina contemporánea, resultaba ajena a él. Esa medicina que prefería amainar los síntomas, despreocupándose por las causas y evitando incidir en ellas, generando incontables traumas en los pacientes. Más bien, el trabajo del Dr. Bach residió en hurgar, buscar en lo posible las causas de la enfermedad, para lograr actuar de manera eficiente en ellas. Sus amplias dotes para la investigación le llevaron poco a poco a través de diversas disciplinas de la medicina hasta que de manera exitosa llegó a encontrar su método personalizado de curación, generando un sistema eficiente de tratamiento para los pacientes.

El Dr. Bach hizo lo posible por centrar todas sus investigaciones en los pacientes que presentaban patologías crónicas, incluso, en una faceta poco conocida sobre él, trabajó en bacteriología, aislando bacterias del intestino de los pacientes con reuma, obteniendo resultados loables. A partir de allí se origina la necesidad de buscar e intentar aislar el origen de las enfermedades. A pesar de contar con éxito en sus investigaciones, el Dr. Bach no se satisfacía con ello, de allí que se enfocara en que el tratamiento y la cura a los diversos tipos de patologías físicas o mentales no podían no debían ser agresivas.

El descubrimiento de las flores de Bach, ampliamente conocido, pues se realizó durante su traslado a las tierras de Gales, fue precedido por un conjunto de situaciones ampliamente influyentes en su vida:

  • Encuentro con la ciencia homeopática

Se produce al ingresar en el Hospital Homeopático ubicado en Londres, donde amplía sus investigaciones como bacteriólogo y logra publicar varias investigaciones dentro del mundo de la homeopatía.

  • Muerte de su esposa

Otro de los eventos indeseados e infortunios, la muerte de su esposa Nora Weeks, marcó una etapa de considerable reflexión para el Dr. Edward Bach

A partir de allí la constante observación de sí mismo de las demás personas, le permite intentar romper con su pasado y trasladarse a Gales para iniciar un proceso de exploración de las flores, en primera instancia de orden científico y luego de manera intuitiva, sumándose a su reconocido esfuerzo lograr revivir treinta y siete especies botánicas que yacían prácticamente en el anonimato.

Las flores de Bach son elementos con carga lumínica y energía que al entrar en contacto con los cuerpos de los pacientes, de orden energético también, permiten desvanecer cualquier manifestación negativa que impida el correcto y equilibrado funcionamiento del ser.