Año tras año, las salas de cine se llenan de multitud de películas que pueden ser disfrutadas por los amantes de todos los géneros del séptimo arte. Algunas de estas pasan desapercibidas y caen en el olvido; mientras que otras superan las expectativas de las productoras y del público y se arraigan en la cultura transformándose en todos unos clásicos del género. Hoy, con el reciente estreno de Baby Driver, puede que una cinta más vaya a para en el receptáculo de este último caso.

El film, dirigido por el simpatiquísimo Edgar Wright (quien ya nos ha hecho vibrar con estrenos como Zombies Party, Arma fatal y Bienvenidos al fin del mundo) narra las aventuras de Baby (interpretado por el joven Ansel Elgort) y su odisea por ayudar a escapar a unos malhechores luego de una serie de atracos en la ciudad. El jovenzuelo responde ante la tiranía de Doc (encarnado por Kevin Spacey), jefe de la banda criminal, solo hasta que conoce a Débora (interpretada por la carismática Lily James) momento en donde comenzará el idílico sueño de abandonar la vida criminal.

Una película multifacética

¿Qué es lo que ha hecho a esta cinta tan especial? ¡un poco de todo podríamos decir! La película engloba por diferentes momentos cada uno de los géneros del séptimo arte (drama, tragedia, comedia, acción) y hasta ahonda, debido a su inigualable banda sonora, por episodios que bien podrían formar parte de un musical.

La cinta, que contaba durante la producción con tan solo 34 millones de dólares, ha doblado esta cifra en tan solo su primera semana de estreno en Norte América ¡toda una sorpresa para los ejecutivos! Quienes no tenían plena confianza en financiar el rodaje del director inglés. La cinta aterrizó con pie firme la alfombra roja y es uno de los estrenos más comentados y alabados del presente verano.

La que ahora se levanta como una franquicia fue recibida con aplausos y con donaire por los cinéfilos, por su productora y su distribuidora (nada más ni nada menos que Sony Pictures) ya que ven con buenos ojos cómo se perfilan ante la taquilla aquellas pequeñas cintas que no requieren de un gasto irrisorio y exagerado de dinero para generar las expectativas en cuanto a la recaudación de fondos.

Solo resta que el film se estrene por completo a nivel mundial para valorar con mayor objetividad el alcance de la cinta y cómo se perfila entre los diversos mercados. Lo que sí queda claro, sin la menor dudas, es que será difícil que una cinta supere este año las expectativas que ha generado en el público el estreno de esta multifacética película.